Reacción, cancelación de la cultura y contrarrevolución en América

En el primer capítulo de la tercera temporada de la más famosa serie distópica de Netflix, Black Mirror (titulado Nosedive), el director británico, Josh Wright, el escritor Charlton Brooker y los guionistas Michael Schur y Rashida Leah Jones, buscaron explorar las catastróficas consecuencias que tendría el implementar en gran escala, en las sociedades capitalistas de consumo de masas contemporáneas, un sistema de reputación social (social scoring) capaz de sustituir al dinero y, en general, a cualquier tipo de moneda, como vector organizador, regulador y administrador de la totalidad de los fenómenos propios de las relaciones de socialización humana.

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Palestina y el antisemitismo judío

El mundo ha redescubierto la miseria y el sufrimiento en los que vive el pueblo palestino. No es ésta, por supuesto, la primera ocasión en que voltea su mirada hacia Oriente Medio, hacia los territorios que se disputan los tres grandes monoteísmos de Occidente: el cristianismo, el judaísmo y el islam. De vez en vez, de hecho, alguna coyuntura regional estalla y, entonces, gran parte de la comunidad internacional presta atención, aunque sea por un instante, a lo que sucede día con día en la zona. La violencia, la explotación, la devastación y la aniquilación del pueblo palestino, llevada a cabo por el gobierno de Israel, es cotidiana y no puramente coyuntural. Sin embargo, y a pesar de esa sistematicidad, que Palestina sea noticia sólo en las coyunturas es ya un signo que por sí mismo retrata de cuerpo entero la tragedia que vive esta sociedad: la soledad en la que se halla, en su lucha por existir como un Estado soberano. De ahí que, ahora que vuelve a ser el centro de innumerables discusiones, el mundo deba de aprovechar la atención de la que es objeto para impulsar una mayor visibilización y toma de conciencia sobre su tragedia.

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Los extremos de la derecha popular y la desmoralizante izquierda

¿Qué sucedió en la Comunidad de Madrid? El revés que en las pasadas elecciones (4M) sufrieron las fuerzas regionales de la izquierda fue brutal, con consecuencias que, además, en los días por venir seguro tendrán efectos desmoralizantes aún imprevisibles en las preferencias electorales de las capas populares de cara a los comicios del 2023. Pero, además, por si dicha debacle no fuese lo suficientemente grave en y por sí misma para asegurar un proceso de continuidad en el gobierno nacional para los siguientes años, por otra parte, la reorganización y la reconstitución de las que se vio beneficiado el Partido Popular son igual de alarmantes, pues aunque su aliado estratégico en las más recientes elecciones, VOX, no se fortaleció este 4M, al final, es el proyecto político e ideológico abanderado por este partido el que en verdad ha salido beneficiado con creces en estas votaciones.

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