La historia del origen y del desarrollo de este blog es longeva. El proyecto original se remonta a los años en los que su autor aún cursaba sus estudios de licenciatura. En ese momento, la puesta en línea de un blog personal, pero enfocado en el análisis sociopolítico, nació de la necesidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos durante su paso por la Universidad. Ahí fue donde nació un modesto espacio que inicialmente se llamó Barra de Opinión 360, durante poco menos de tres meses; luego, Agenda Pública, por casi un año; y, después, lo Político y la Política, durante casi cinco años.
Aquel blog inicial se alojó, durante todo ese tiempo, en la plataforma Blogger (propiedad de Google). Mientras se mantuvo en línea, alojó alrededor de 262 análisis de coyuntura y recibió un promedio anual de 10,000 visitas. Al haber migrado de plataforma y profesionalizado el concepto del blog en cuestión, no obstante, todo el contenido alojado en él se perdió.
En tanto que ese proyecto inicial hizo parte del proceso de formación profesional de su autor, mucho de lo que se ensayó durante esos casi seis años de existencia implicó recorrer un largo camino lleno de muchas satisfacciones, toda vez que los textos publicados en ese blog comenzaron a ser retomados por otros sitios de análisis en línea de diversas partes de América, Estados Unidos, China, Rusia, Irán y España. Al mismo tiempo, también fue un camino repleto de aprendizajes, en la medida en la que lo que inicialmente eran textos de opinión más o menos diarios, de menos de mil quinientas palabras, se fueron convirtiendo en textos de mayor profundidad argumentativa y rigor analítico, algunos de ellos similares en extensión y formato a los que se suelen publicar en revistas académicas arbitradas.
En el contexto de la propagación de la pandemia por SARS-CoV-2 al rededor del mundo, en diciembre de 2020 fue puesta en línea una nueva versión de aquel viejo blog universitario, ahora ya con un carácter mucho más profesional. Así nació Crítica, saber y poder. Esta versión del blog se mantuvo en línea durante poco menos de cinco años, hasta que en octubre del 2025 el autor de este espacio lo renombró. Desde entonces, éste se llama La docta ignorancia.
Con una base estable de alrededor de 16,000 lectores/lectoras de sus contenidos (la mayoría de ellos de México, del resto de América Latina, España y Estados Unidos), los modestos resultados derivados del impacto público de este blog sin duda parecen deberse, en gran medida, al hecho de que su autor siempre ha mantenido su independencia intelectual/editorial, financiera y política. Pero, también, a que en cada texto que aquí se publica procura plasmar, además de toda su rigurosidad y autenticidad intelectual, su compromiso claro y firme con las causas fundamentales de la izquierda histórica. A saber: con la construcción de un mundo mucho más libre, más democrático, más igualitario y socialmente justo.
La humanidad, no hay que obviarlo, se encuentra en un momento de crisis que es, a su vez, un momento de definiciones; y no únicamente sobre la manera de sobrevivir en el presente sino, además, acerca de las opciones por las cuales la humanidad deberá de optar en el futuro inmediato: ante escenarios que se prefiguran, desde este momento, más violentos, más críticos y radicales. Realizar un diagnóstico correcto, decantado y pausado de la situación dominante, por ello, es hoy, más que en cualquier otro instante pasado en la historia de la humanidad, un imperativo irrenunciable. Tan irrenunciable como lo es pensar en las alternativas. Hacerlo, sin embargo, no es sencillo en un contexto en el que el uso de la palabra se halla dominado por sus empleos utilitaristas, masificantes y mercantilizantes más agudos en décadas. La vorágine de palabras, discursos y análisis que saturan la discusión y desbordan cada espacio de problematización hoy opera más como ruido de fondo que como coordenadas de lectura sólidas. Contrarrestar esa tendencia es una demanda ética, política e histórica del pensamiento social americano. Y una, por supuesto, en la que busca inscribirse este espacio.
Bienvenidos y bienvenidas a este blog. Y gracias a quienes alguna vez hayan consultado sus escritos.
En la región más transparente del aire, 2025.
Ricardo Orozco
Internacionalista y posgrado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Integrante del Grupo de Trabajo sobre Geopolítica, integración regional y sistema mundial, del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Premio Internacional Dr. Leopoldo Zea por la mejor tesis de Maestría sobre América Latina o el Caribe (2021) otorgado por el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, de la UNAM. Docente de Relaciones Internacionales en la UNAM.
